Guía N° 20 - LA ORACIÓN GRAMATICAL.




1. LA ORACIÓN GRAMATICAL.

La oración gramatical, es la unidad lingüística mínima, dotada de significación, que no pertenece a otra unidad lingüística superior, con sentido completo, autonomía sintáctica y figura tonal propia.

La oración como unidad estructural está constituida por dos sintagmas fundamentales: sintagma nominal y sintagma verbal, que son los constituyentes inmediatos de la oración y corresponden a las funciones de sujeto y predicado.

Desde el punto de vista semántico, el sujeto es un sintagma nominal que realiza la acción verbal, del cual se afirma, niega, pregunta, exclama, duda o se desea algo; el predicado es un sintagma verbal con el que se afirma, niega, se pregunta algo del sintagma nominal.

Sujeto es la persona u objeto del que se dice algo, y predicado es un sintagma verbal que expresa todo lo que se dice del sujeto gramatical; esta relación gramatical establecida entre sujeto y predicado da lugar a las oraciones bimembres: Luis trabaja. Sujeto y predicado son las funciones sintácticas básicas de la oración. En oposición se dan las oraciones unimembres, que pueden ser enunciados con sentido completo, aunque sin alguno de los dos elementos organizadores básicos de la oración, es decir, sin el sintagma nominal o sin el sintagma verbal, o, a veces, el núcleo de ambos: Buenas tardes; !Socorro!; y las oraciones impersonales, aquellas que carecen de sujeto gramatical: Llueve; Hay mucha gente; Es primavera.

La oración, como unidad de habla real con sentido completo que es en sí misma, puede contener un solo juicio (oración simple) o más de uno (oración compuesta).

La oración simple se caracteriza por tener como núcleo del predicado un solo verbo en forma personal, e indica una sola acción verbal: La casa es grande. La oración compuesta o compleja se caracteriza por tener dos o más verbos e indica más de una acción verbal: Luis se alegra tanto cuando sus hijos triunfan.

2. CLASIFICACIÓN DE LA ORACIÓN SIMPLE.


1. Según la naturaleza del predicado, la oración obedece a las relaciones entre el verbo y sus complementos y el modo de significado del verbo: atributivas y predicativas, según estén formadas por un predicado nominal o por un predicado verbal: David es arquitecto; Virginia trabaja en Barcelona.

Las oraciones atributivas expresan cualidades del sujeto, y se constituyen fundamentalmente con los verbos ser y estar, aunque pueden utilizarse otros verbos, los llamados cuasi atributivos: encontrarse, hallarse, parecer, vivir...: Sergio se encuentra alegre; Sergio está enfermo; Sergio parece agotado. El verbo funciona como cópula o unión.




Las oraciones predicativas expresan acciones o comportamientos del sujeto: Luis escribe poesías. Se construyen con verbos predicativos, que son el núcleo significativo del predicado verbal: Los perros juegan en el jardín.

Las oraciones predicativas pueden presentar diferentes formas: activas y pasivas, según el sujeto realice la acción verbal o la reciba: David compra una casa; Una casa ha sido comprada por David.

Las oraciones activas, según las relaciones sintácticas y significativas, pueden ser:

a) Transitivas, que son oraciones construidas con complemento directo: Carmen vende libros.

b) Intransitivas, que son las oraciones que carecen de complemento directo: Daniel come en el restaurante.

c) Reflexivas, que son oraciones en las que el sujeto realiza la acción y también la recibe; incluyen un pronombre reflexivo. Se distinguen dos tipos de oraciones reflexivas, directas e indirectas. En las directas, el complemento directo coincide con el sujeto: Virginia se lava. En las indirectas, el complemento indirecto coincide con el sujeto: Virginia se lava las manos.

d) Recíprocas, que son las oraciones en el sujeto denota a varias entidades que realizan y reciben la acción mutuamente: Virginia y David se quieren. Las oraciones recíprocas, igual que las reflexivas, pueden ser directas o indirectas. Son directas cuando el pronombre funciona como complemento directo, e indirectas cuando el pronombre funciona como complemento indirecto: Virginia y David se besan la cara.

e) Personales, que son las que llevan sujeto gramatical, explícito o implícito, que realiza o recibe la acción verbal: Sergio lo hizo; Lo vio (sujeto él o ella).

f) Impersonales, que son oraciones unimembres que carecen de sujeto. Pueden ser impersonales de fenómenos meteorológicos o de la naturaleza: Nieva; se construyen con formas verbales en tercera persona del singular. Las impersonales gramaticalizadas  carecen de sujeto y se construyen con verbos que, en otros usos lingüísticos, no son impersonales, haber, hacer, ser: Hace calor; Hay mucho público; Es primavera. Las impersonales reflejas se pueden considerar variantes de las pasivas reflejas: Se vive feliz, oraciones con verbo en singular que carecen de sujeto pasivo expreso. Impersonales ocasionales son las oraciones que carecen de sujeto, por su intencionalidad en la expresión o porque el sujeto es indeterminado: Dicen que canta; Comentan que...; se construyen con verbo en tercera persona del plural por lo que no son impersonales propias, en alguna de estas expresiones, según el contexto, podríamos conocer el sujeto.

Las oraciones pasivas se clasifican en propias e impropias:

a) Pasivas propias tienen significado pasivo, el sujeto recibe la acción verbal y el verbo está en forma pasiva. Se llama primera de pasiva cuando lleva el complemento agente expreso: La ciudad fue conquistada por los romanos, y segunda de pasiva a la oración que no lleva el complemento agente expreso: La ciudad fue conquistada.

b) Pasivas impropias o pasivas reflejas son las oraciones que tienen significado pasivo; el sujeto recibe la acción del verbo, pero éste se construye en voz activa: Se alquilan pisos. Sólo se utiliza en tercera persona con el pronombre se, que marca la pasiva refleja y acompaña a la forma activa del verbo: Se venden libros; se utiliza en la lengua publicitaria y generalmente aparece sin el complemento agente, ya que el hablante intenta ocultar quién es el agente de la oración expresada: Se alquilan
pisos, razón portería.

2. Según la actitud del hablante ante lo que expone, actitud que se manifiesta a través de la entonación. La intencionalidad del hablante individualiza las oraciones ante el contenido de su propio enunciado y así éstas se clasifican en enunciativas, interrogativas, exclamativas, imperativas o exhortativas, desiderativas, optativas y dubitativas o de probabilidad.

a) Enunciativas, también llamadas declarativas o aseverativas, expresan la conformidad o disconformidad lógica del sujeto con el predicado. Se caracterizan por la ausencia de recursos lingüísticos específicos y por el uso del modo indicativo; pueden ser afirmativas, si enuncian la conformidad objetiva del sujeto con el predicado: La casa es blanca; Daniel estudia; o negativas si enuncian la disconformidad objetiva del sujeto con el predicado: La casa no es blanca; Daniel no estudia.

b) Interrogativas, son las oraciones utilizadas para expresar preguntas, para requerir una respuesta verbal al interlocutor en el proceso de la comunicación. El español carece de marcas sintácticas obligatorias específicas de la interrogación. La entonación es suficiente para señalarlas. En la lengua escrita se marcan con signos de interrogación al comienzo y al final: ¿Viene Sergio? ¿Sergio viene? Se pueden distinguir: Interrogativas totales e interrogativas parciales. Las totales preguntan por todo el contenido de la oración y su respuesta es sí o no: ¿Estuvo Sergio ayer en tu casa? Las parciales, preguntan sólo por un elemento de la oración, que aparece representado por un pronombre interrogativo, por un adverbio interrogativo o por una conjunción o locución interrogativa: ¿Quién ha llamado? ¿Dónde vas? ¿Por qué lo has hecho? Las oraciones interrogativas retóricas marcan preguntas cuya respuesta es conocida: ¿Cómo podría yo negarme? o que equivalen a mandatos o peticiones: ¿Te callas de una vez? Las interrogativas directas son aquellas que reproducen exactamente el discurso del hablante: ¿Qué hora es?; y las interrogativas indirectas, aquellas en las que la pregunta está suavizada y no va entre signos de interrogación; utiliza verbos que expresan lengua y pensamiento: Quisiera saber qué hora es; Pregúntale qué desea; Me gustaría saber qué hora es.

c) Exclamativas, expresan emociones directas; se distinguen principalmente por la entonación, un énfasis articulatorio y una curva melódica distinta de la entonación habitual: ¡Se acerca el momento!; ¡Qué alegría! Predomina la función expresiva; el hablante manifiesta toda su emoción y expresa con mayor fuerza sus sentimientos: ¡Qué hermoso es amar! Según la forma que presenten, las oraciones exclamativas pueden ser de dos tipos: analíticas y sintéticas. Las exclamativas analíticas son las que presentan forma oracional: ¡Qué feliz soy! y las exclamativas sintéticas son las que se expresan de forma abreviada o reducida, aunque significativa, y equivalen a oraciones exclamativas analíticas o enteras. Son las que se expresan mediante interjecciones: ¡Ah! ¡Oh! Los vocativos: ¡Niño! O frases exclamativas: ¡Madre mía!

d) Exhortativas o imperativas, expresan mandato, exhortación o simple ruego: Ven aquí; Tráeme el pan; Salid ya. Estas oraciones pertenecen solamente a la comunicación interpersonal. Predomina la función apelativa; el hablante intenta influir en el oyente para que actúe de una forma determinada. El sujeto gramatical sólo puede ser la segunda persona, a veces el interlocutor; se trata de un vocativo y no del sujeto: Carmen, ven aquí (Carmen, vocativo); Juan, tráeme el pan (Juan, vocativo); Chicos, salid ya (Chicos, vocativo). Se construyen con verbo en imperativo: Venid, o en presente de subjuntivo, si el mandato es negativo: No vengáis, aunque pueden aparecer otras formas de expresión imperativa, en construcciones: a + infinitivo: A callar, con verbos en futuro: No matarás, con verbos en presente de indicativo: Tú lo haces ahora, con oraciones en forma interrogativa: ¿Dónde vas? (Tú no vas).

e) Optativas o desiderativas, son aquellas oraciones que expresan contenidos cuya realización se desea; se caracterizan por el uso del modo subjuntivo, modo de la irrealidad y de lo subjetivo. Con el empleo del presente, la realización del hecho que deseamos va referida al presente o al futuro: Ojalá apruebe; Descanse en paz. Con el imperfecto de subjuntivo, la realización deseada puede referirse al pasado o al futuro: Ojalá aprobase; son las optativas potenciales, en las que el deseo se considera realizable (menos probable) en mayor o menor grado.

En las optativas irreales el deseo se considera de imposible cumplimiento, o bien se sabe que no se ha cumplido; aparecen marcadas por la interjección ojalá, el adverbio así y también el nexo que: Ojalá hubiese aprobado; Así viviese mi padre; Que Dios te ayude.

f) Dubitativas y de posibilidad o probabilidad en las que el hablante cree que su juicio corresponde a la realidad objetiva, formula su pensamiento con una oración afirmativa o negativa. Expresa su incertidumbre mediante adverbios de duda: acaso, quizás, tal vez. El modo utilizado es el indicativo si la duda está atenuada y el subjuntivo si presenta mayor intensidad dubitativa: Acaso está en Madrid; Quizás lo haga; Tal vez sea verdad. La posibilidad y la probabilidad en pasado o en futuro se expresan mediante el potencial: Serían las diez. O mediante medios léxicos: Probablemente son las doce, con perífrasis verbales deber de + infinitivo: Deben de ser las doce.

La oración compuesta y la oración simple coinciden en cuanto que forman un periodo oracional que expresa una unidad de comunicación sentida como tal por los hablantes; se diferencian en la expresión o en la forma gramatical que expresan: Sergio desea mi éxito (oración simple); Sergio desea que yo tenga éxito (oración compuesta). La oración compuesta o compleja es, gramaticalmente, un periodo oracional complejo, formado por dos o más oraciones simples, que indican una sola unidad de comunicación, o unidad significativa.

No es la expresión de dos o más oraciones simples agrupadas, sino la expresión de un contenido unitario que se estructura en varias oraciones: Daniel desea que su hermano tenga éxito en sus exámenes (desea su éxito).

3. LAS ORACIONES ADJETIVAS O DE RELATIVO.

Oraciones adjetivas o de relativo, oraciones subordinadas de relativo que hacen dentro de la oración compuesta la misma función que un adjetivo calificativo dentro de la oración simple: complementar a un sustantivo.

Reciben también el nombre de oraciones de relativo. Las oraciones de participio son también consideradas como oraciones adjetivas.


Las oraciones adjetivas van introducidas por los pronombres relativos que, cual/es, quien, cuyo (-a, -os, -as) o por los adverbios relativos donde, como, cuanto (-a, -os, -as) y cuando.

Estos nexos relacionantes se refieren y reproducen a un sustantivo anterior al que complementan, que recibe el nombre de antecedente.

El relativo-posesivo cuyo concuerda con el sustantivo que le sigue, llamado consecuente, aunque toda la oración adjetiva que introduce complementa al antecedente: Los atletas que están bien preparados consiguen medallas en los Juegos Olímpicos, en la que atletas es el antecedente del relativo que.

Estuve en el lugar donde ocurrió el accidente, en la que donde es el antecedente de la oración adjetiva donde ocurrió el accidente.

En aquella película cuyo título no recuerdo se tocaba esa canción, ahora película es el antecedente de cuyo, que concuerda con su consecuente, título, y de la oración adjetiva cuyo título no recuerdo.

El nexo (excepto cuyo), además de indicar que la oración que le sigue es subordinada, por ser un pronombre o un adverbio relativo, realiza dentro de su oración una función sintáctica concreta, la misma que haría en ella el sustantivo al que se refiere, su antecedente. Para reconocerla basta con cambiar el nexo relativo por el sustantivo o el sintagma nominal al que reproduzca y observar su función sintáctica. Cuyo funciona siempre como determinante del sustantivo con el que concuerda.

El perro ‘que vi por la calle’ era un pastor alemán
que = el perro
el perro vi por la calle

Los nexos que y cual (con las variantes el cual, la cual, los cuales y las cuales) reproducen sustantivos referidos a personas, animales o cosas. Quien/es suele tener casi siempre un antecedente referido a personas o cosas personificadas. Cuyo no reproduce a su antecedente, simplemente se limita a concordar con el consecuente y ambos se relacionan semánticamente con el sustantivo anterior; su valor es posesivo. Los adverbios relativos son equivalentes a los pronombres relativos y también reproducen al antecedente que les precede, haciendo referencia al lugar, modo o tiempo, por lo que siempre funcionan como complemento circunstancial. 

La oración adjetiva se reconoce porque toda ella equivale a un adjetivo, aunque no siempre exista éste en español, o se puede sustituir por un participio: El chico ‘que hace el reparto’ es mi amigo, que hace el reparto equivale a repartidor.

Cuando el relativo no lleva antecedente expreso y delante de él aparece un artículo, la oración adjetiva se sustantiva (véase Sustantivación) y desempeña las mismas funciones que un sustantivo en la oración simple.

La oración adjetiva sustantivada se puede reconocer, además de por lo expuesto anteriormente, porque toda la oración puede sustituirse por un adjetivo que conserva delante el artículo.

Los ‘que llegaron a la meta primero’ fueron aclamados por el público, donde que llegaron a la meta primero equivale a primeros.

Al no existir antecedente, cuando se quiere saber la función que realiza el relativo dentro de su oración, habrá de cambiarla por un pronombre personal o demostrativo, que estará en relación con el artículo que vaya delante del relativo: así, el artículo:

El más el relativo es sustituible por él o éste: El ‘que me regaló el disco’ es mi vecino, que = él.

La más relativo, por ella o esta: Amo a la ‘que me saludó’, que = ella.

Lo más relativo, por ello o esto: Comprendo lo ‘que me dijiste’, que = esto.

Los más relativo, por ellos o estos: Trabajaré con los ‘que vienen pronto’, que = ellos.

Las más relativo, por ellas o estas: Se lo dedico a las ‘que me aplauden’, que = ellas.

4. ORACIONES ADVERBIALES O CIRCUNSTANCIALES.

Oraciones adverbiales o circunstanciales, las que desempeñan en la oración la función de un adverbio, integradas en la estructura oracional; complementan a la oración principal.

Se pueden señalar tres grupos: adverbiales propias, cuantitativas e impropias.

Las subordinadas adverbiales propias o de carácter circunstancial son las que expresan circunstancias temporales, locativas o modales y desempeñan en la oración la función de un adverbio.

Las adverbiales cuantitativas o correlativas expresan relaciones de cantidad, grado e intensidad.

Se caracterizan por presentar correlación entre dos elementos subordinantes, uno que introduce la subordinada y otro que se encuentra en la principal. Comprende las oraciones comparativas y las consecutivas.


Las adverbiales impropias o de implicación lógica indican relación lógica entre dos hechos, uno de los cuales se expresa como oración subordinada; más que modificar al verbo como un complemento circunstancial, se relacionan con toda la oración principal, mediante una conexión lógica. Son las causales, consecutivas, condicionales, concesivas y finales.

5. ORACIONES SUSTANTIVAS O COMPLETIVAS.

Oraciones sustantivas o completivas, oraciones subordinadas que equivalen a un sintagma nominal y realizan dentro de las oraciones compuestas las mismas funciones que los sustantivos en las oraciones simples.

Los infinitivos, cuando van complementados por otras palabras, forman oraciones equivalentes a las sustantivas. Las oraciones adjetivas o de relativo, cuando llevan delante un artículo, se convierten en sustantivas. Véase Infinitivo; Oraciones adjetivas.


Con mucha frecuencia van introducidas por la conjunción subordinante que, pero cuando las oraciones tienen un carácter disyuntivo o dubitativo, la conjunción subordinante es si: quiero que vengas, me preguntó si quería acompañarlo.

También pueden presentarse sin ningún tipo de enlace:

a) Tras dos puntos: Nos contestó: ¡Qué feliz me siento!

b) En oraciones de estilo indirecto libre: Me iré a la playa, pensó al levantarse.

c) Cuando la oración sustantiva es una interrogativa indirecta, introducida por un pronombre (qué, cuál, quién) o un adverbio (cuánto, cuándo, cómo, dónde) interrogativos: No me imagino qué quiere conseguir, se preguntó cuándo podría verlo.

En ocasiones puede anteponerse a la conjunción que un artículo: El que mienta tanto me preocupa.

Toda la oración puede ser sustituida por un sustantivo, un sintagma nominal o un pronombre.

Si se realiza esta sustitución, la oración compuesta se convierte en una oración simple; la función sintáctica del elemento por el que se ha sustituido dentro de la oración simple es la misma que hace la oración dentro de la oración compuesta:

Creo que me dijo la verdad = Creo esta cosa (esto).

En la primera oración, la oración sustantiva en función de complemento directo, que me dijo la verdad, se transforma en un sintagma nominal de complemento directo esta cosa (esto).

6. ORACIONES COORDINADAS.

Oraciones coordinadas, las que se interrelacionan sin relación de dependencia. Tienen significado completo en sí mismas y son funcionalmente equivalentes; están unidas por conjunciones o nexos coordinantes.




A las construcciones coordinadas se les llama paratácticas. Se clasifican según los matices significativos que se expresen en el periodo oracional, y pueden ser: copulativas, adversativas, disyuntivas, distributivas y explicativas.

6.1 Coordinadas copulativas.

Las oraciones coordinadas copulativas expresan una relación de suma o adición, y van unidas por las conjunciones coordinantes copulativas y, e, ni, que: Carmen se levantó y se marchó.

Y es la conjunción más utilizada en la lengua coloquial. Su uso repetido es muy frecuente en el habla infantil, como forma de expresión sucesiva de enunciados: Luis es mi amigo y juega con nosotros y sube todos los días a mi casa. Este uso pleonástico perdura en la lengua popular de los cuentos tradicionales y como recurso expresivo intensificador. También puede utilizarse como nexo de oraciones que pueden presentar otros valores significativos distintos: La llamo y no contesta (pero, significado adversativo); Cenó mucho y reventó (por tanto reventó, significado consecutivo). E se emplea ante i o hi (excepto hil): La encontré e hizo un gesto de saludo.

Ni se utiliza en oraciones negativas; a veces aparece repetida al principio de cada una de las oraciones, y entonces puede tener matiz distributivo: Juan no estudia ni trabaja; Ni estudia ni trabaja.

Que se utiliza en algunas construcciones con valor copulativo: Tú dale que dale.

6.2. Coordinadas adversativas.

Las oraciones coordinadas adversativas expresan la unión de dos enunciados oracionales opuestos o contradictorios; la contrariedad expresada puede ser parcial o total, por lo que se suelen distinguir dos clases de adversativas: restrictivas o correctivas y exclusivas o excluyentes. En las primeras, una de las adversativas niega sólo una parte de lo afirmado por la otra, pero sin ser incompatible; se establece una restricción o limitación lógica:

Tenía mucho dinero, pero no era feliz. Las adversativas exclusivas o excluyentes expresan enunciados incompatibles, un enunciado excluye al otro: Juan no es arquitecto, sino pintor.

El nexo más utilizado en la lengua oral es la conjunción pero: Juan quiso verte, pero no pudo.

Si el primer término oracional es negativo, se suele reforzar el segundo con el adverbio sí:

No estudiaba mucho pero sí trabajaba. Mas se utilizaba mucho antiguamente, pero hoy prácticamente no se utiliza en la lengua oral; su uso queda restringido a la lengua literaria: Lo persiguió, mas no lo alcanzó. Empero está considerada como un arcaísmo y sólo se utiliza en la lengua literaria. Aunque, en la actualidad, alterna con pero: Iré a tu casa, aunque tengo mucho trabajo.

En las adversativas exclusivas el nexo más usado es sino: No fui yo, sino mi amigo. En muchos casos, se omiten en la segunda proposición los elementos que aparecen en la primera.

Otros nexos son: sino que, sin embargo, no obstante, excepto, salvo, antes bien: Nos reunimos todos los amigos, excepto Luis; No tiene suficientes méritos, no obstante, ha superado la prueba.

6.3. Coordinadas disyuntivas.

Las oraciones coordinadas disyuntivas señalan una alternancia exclusiva de enunciados: Lo haces o te castigaré. El nexo más frecuente es o: Lee o escribe. Su uso excesivo lo ha debilitado y hoy tiene valor de equivalencia: Esto es un lío, o yo no me aclaro. U se utiliza cuando la segunda proposición empieza por o, ho: Dices mentiras u ocultas la verdad.

6.4. Coordinadas distributivas.

Las oraciones coordinadas distributivas carecen de enlace y se caracterizan por la presencia de términos correlativos con valor alternativo.

Suelen llevar alguna marca léxica repetida al principio de cada oración, que señala el valor distributivo. Ya ... ya, ora ... ora, sea ... sea, bien ... bien, unos ... otros, aquí ... allí: Ya estudia ya trabaja; Bien subiré a tu casa, bien te esperaré en el portal; Aquí vivo, allí trabajo; Unos ríen, otros lloran.

7. ORACIONES YUXTAPUESTAS.

Oraciones yuxtapuestas, las que se suceden en la elocución sin nexo gramatical alguno; pueden ser totalmente independientes o formar oraciones compuestas o periodos, en los que la entonación y las pausas expresan la unidad semántica con que han sido concebidas.

La yuxtaposición es un concepto puramente formal que indica la ausencia explícita de nexo.




No es un tipo especial de conexión, sino un procedimiento para marcar la relación entre elementos oracionales; equivale a las oraciones coordinadas o subordinadas, de las que se distingue únicamente por el asíndeton.

La yuxtaposición une un grupo de oraciones independientes, sucesivas, que gráficamente suelen estar separadas por coma, punto y coma, e incluso por punto. En algunos casos es difícil determinar si hay oraciones yuxtapuestas u oraciones sucesivas independientes: El mar acaricia la playa, las olas avanzan lentamente, es el amanecer. Estas tres oraciones pueden ser consideradas por el hablante como unificadas en un solo enunciado, o también podría considerar a cada una como un enunciado independiente. La intención la expresa el hablante con un descenso de entonación al final de cada oración y con pausas.

Si los contenidos están relacionados estrechamente podrían expresarse: El mar acaricia la playa y las olas avanzan lentamente, es el amanecer. En las dos primeras oraciones, la relación oracional sería de coordinación copulativa (véase Oraciones coordinadas), pero la tercera oración podría unirse con otros nexos, según la intencionalidad del hablante, mediante una coordinación adversativa de tipo restrictivo: Pero es el amanecer, o con una subordinada adverbial concesiva: Aunque es el amanecer, o causal: Pues es el amanecer. La subordinada puede expresar un hecho del que no se deriva la consecuencia o lógica esperada: Luego es el amanecer, oración subordinada adverbial consecutiva (véase Oraciones adverbiales o circunstanciales), que expresa la consecuencia derivada de los acontecimientos.

En el caso de considerar a cada oración como una unidad independiente, se marcaría con otra puntuación: Es el amanecer. El mar acaricia la playa. Las olas avanzan lentamente. Sólo están reunidas por la secuencia de sentido.

En cada una, habrá que analizar la relación implícita entre las oraciones yuxtapuestas, intentando suponer el tipo de nexo que podría haber entre ellas. Se puede señalar otra clase de yuxtaposición: la inserción de incisos oracionales dentro de una oración. Estas oraciones se aíslan dentro del enunciado global mediante pausas claramente marcadas: Estaba angustiada, créeme, no podía actuar.

También habría que incluir, como grupos oracionales yuxtapuestos, los enunciados formados por oraciones coordinadas distributivas, enlazados semánticamente por unidades correlativas que pertenecen a categorías de palabras diversas, ya sean adjetivos, sustantivos o verbos, aunque no señalen una especial relación sintáctica: Éste lo hizo, aquél fue castigado; Unos hablaban, otros ejecutaban.

Existen grupos oracionales cuyas oraciones simples aparecen enlazadas entre sí con adverbios o locuciones de tipo adverbial, como luego, conque, por tanto, por consiguiente. En realidad, son oraciones yuxtapuestas, ya que el sentido sugerido suele ser ilativo continuativo, consecutivo..., y proviene de los contenidos sucesivos de cada oración. Los nexos pueden eliminarse sin que la relación semántica oracional se suprima, tienen un papel adverbial de referencia anafórica a lo expresado anteriormente: Reíros todos, (pues) la escena es divertida; Somos actores, (conque) vosotros veréis; Era invierno, helaba, (luego) hacía frío.

La eliminación de nexos sintácticos o asíndeton comunica una sensación de urgencia, de rapidez, de alarma, muy utilizada en la lengua hablada: Ven, corre, date prisa, un accidente, iban a toda velocidad. También la falta de conjunciones es característica de un estilo impresionista: Quemaba el sol, las playas estaban repletas de veraneantes, las ciudades estaban desiertas.

La yuxtaposición no es un medio de relacionar oraciones opuesto a la parataxis y a la hipotaxis, sino que abarca a las dos, pero la unión asindética permite escasos matices para expresar la calidad de la relación. Hay que utilizar todos los recursos fonéticos, y hasta mímicos, para dar a conocer la clase de relación que se desea establecer.

El asíndeton, por leve que sea la extensión del periodo, tiende a exigir la partición de las oraciones yuxtapuestas en grupos fónicos y la pausa interna, con o sin conjunción, que, por lo general, será más larga que la exigida en las mismas condiciones por las coordinadas y subordinadas.





GUÍA PEDAGÓGICA.


1. Tema: La oración gramatical, clasificación de la oración simple y otras oraciones.

2. Objetivos: Con el estudio de esta guía el Adulto alcanzará los siguientes objetivos específicos:

* Identificar a la oración como la mínima unidad gramatical con sentido propio.
* Reconocer los elementos constitutivos de la oración, sujeto y predicado.
* Comprender la función gramatical como parámetro de clasificación de las oraciones.

3. Palabras Claves:.

4. Tabla de Contenido: El texto aborda Siete temas principales organizados de la siguiente manera:

1. La oración gramatical
2. Clasificación de la oración simple.
3. Oración adjetivas o de relativo.
4. Oraciones adverbiales o circunstanciales.
5. Oraciones sustantivas o completivas.
6. Oraciones coordinadas.
6.1. Coordinadas copulativas.
6.2. Coordinadas adversativas.
6.3. Coordinadas disyuntivas.
6.4. Coordinadas distributivas.
7. Oraciones yuxtapuestas.

5. Tiempo Estimado: El desarrollo de la guía está programado para ser estudiado en una semana, con dedicación de una hora y media (1 1/2 horas) diariamente.

6. Grado de Articulación: Esta Guía tiene como prerrequisito obligatorio a la guía número 11 - Las disciplinas lingüísticas, guía número 16- la palabra en la lengua castellana.

7. Área del Conocimiento: Esta guía es de profundización, corresponde al estudio del área de ESPAÑOL.