Guía No. 23 - TEORÍA DE CONJUNTOS




TEORÍA DE CONJUNTOS


1.Introducción

 1.1. Pinceladas históricas

En el último cuarto del siglo XIX se vivió un episodio apasionante de la historia de las matemáticas que las ligaría desde entonces a la historia de la lógica. Primero, Georg Boole (1815-1864) en su Mathematical Analysis of Logic trató de presentar la lógica como parte de las matemáticas. Poco después Gottlob Frege (1848-1925) intentó mostrar que la aritmética era parte de la lógica en su Die Grundlagen der Arithmetik. Pero, dando un gran paso tanto en la historia de las matemáticas como en la historia de la lógica, G. Cantor se había adelantado a Frege con una fundamentación lógica de la aritmética. Cantor había demostrado que la totalidad de los números naturales comprendidos en el intervalo de extremos 0 y 1 no es numerable, en el sentido de que su infinitud no es la de los números naturales. Como una consecuencia de esa situación, Cantor creó una nueva disciplina matemática entre 1874 y 1897: la teoría de conjuntos. Su obra fue admirada y condenada simultáneamente por sus contemporáneos. Desde entonces los debates en el seno de la teoría de conjuntos han sido siempre apasionados, sin duda por hallarse estrechamente conectados con importantes cuestiones lógicas.

Según la definición de conjunto de Cantor, éste es “una colección en un todo de determinados y distintos objetos de nuestra percepción o nuestro pensamiento, llamados los elementos del conjunto”. Frege fue uno de los admiradores de la nueva teoría de Cantor, y dio una definición de conjunto similar.

En 1903 B. Russell demostraría que la teoría de conjuntos de Cantor era inconsistente y cuestionaría la definición de conjunto en la teoría de Cantor. Pero pronto la teoría axiomática de Zermelo (1908) y refinamientos de ésta debidos a Fraenkel (1922), Skolem (1923), von Newman (1925) y otros sentaron las bases para la teoría de conjuntos actual.

Es indiscutible el hecho de que la teoría de conjuntos es una parte de las matemáticas, es además, la teoría matemática dónde fundamentar la aritmética y el resto de teorías matemáticas. Es también indiscutible que es una parte de la lógica y en particular una parte de la lógica de predicados.

En esta historia cruzada de las matemáticas, la lógica y los fundamentos de ambas, la teoría de conjuntos permitiría por un lado una fundación logicista de las matemáticas; pero por otro lado la teoría de conjuntos mirada como parte de las matemáticas proporciona el metalenguaje, el contexto o sustrato de las teorías lógicas. Finalmente, puede ser completamente expresada en un lenguaje de primer orden y sus axiomas y teoremas constituyen una teoría de primer orden a la que pueden aplicarse los resultados generales que se aplican a cualquier teoría de primer orden.

En los capítulos que siguen se presenta primero la teoría intuitiva de conjuntos, basada en la original de Cantor, para seguir con sus problemas de inconsistencia y la solución axiomática final como la teoría de conjuntos de Zermelo Fraenkel.


1.2. Teoría intuitiva de conjuntos


1.2.1. La selva de Cantor

La definición inicial de Cantor es totalmente intuitiva: un conjunto es cualquier colección C de objetos determinados y bien distintos x de nuestra percepción o nuestro pensamiento (que se denominan elementos de C), reunidos en un todo. Igual que en Frege su idea de lo que es un conjunto coincide con la extensión de un predicado (la colección de objetos que satisface el predicado). Esta idea sencilla y tan intuitiva resulta ser también ingenua porque produce enormes contradicciones de inmediato, como por ejemplo la paradoja de Russell. Para poder mostrarlo es necesario empezar por formalizar esta teoría intuitiva que, aparte de los símbolos para los conjuntos y sus elementos (x, C, etc.), tendrá los símbolos de pertenencia ∈ e igualdad = (de los objetos del lenguaje formal).

Que x es un elemento del conjunto C se expresa “x pertenece a C” o bien x ∈ C. Que x no es un elemento de C se expresa “x no pertenece a C” (x /∈ C).

Tendremos en cuenta que no es necesario denotar siempre con mayúsculas a los conjuntos y con minúsculas a sus elementos, ya que un conjunto puede ser a su vez un elemento de otro conjunto e incluso podemos considerar que en nuestra teoría no hay objetos que no sean conjuntos.
¿Cómo se determina una colección?

- Listar los objetos. De acuerdo con la definición intuitiva de Cantor un conjunto queda definido si es posible describir completamente sus elementos. El procedimiento más sencillo de descripción es nombrar cada uno de sus elementos, se llama definición por extensión; es conocida la notación de encerrar entre llaves los elementos del conjunto.

Ejemplo: A = {a, b, c}.

Donde A es el conjunto formado por la colección de objetos a, b y c.






Donde B es el conjunto formado exactamente por esos cinco círculos.

Entonces es cierto que b ∈ A y que b /∈ B.

El inconveniente para este método de listado o enumeración de los elementos del conjunto es que éstos deben poseer un número finito de elementos y, en la práctica, un número muy pequeño ¿Qué hacer cuando la colección es infinita, o cuando es finita pero numerosa? Describir los objetos.

 Cuando el número de elementos del conjunto es infinito (como el de los número impares) o demasiado numeroso (como el de todas las palabras que pueden formarse con el alfabeto latino) se utiliza el método de definición por intensión, que consiste en la descripción de un conjunto como la extensión de un predicado, esto es, mediante una o varias propiedades (el predicado) que caracterizan a los elementos de ese conjunto.

En principio podría tomarse cualquier lengua natural para describir los objetos (español, inglés, italiano, vasco, catalán, etc), sin embargo es preferible utilizar un lenguaje formal que ofrezca rigor y precisión. Dicho lenguaje debe ser suficientemente rico; esto es, lo suficientemente expresivo como para poder describir todas las colecciones matemáticas. Pero también lo suficientemente restrictivo como para limitarse a sólo las colecciones de objetos matemáticos.

 Para expresar predicados utilizaremos el lenguaje formal de la la lógica de predicados de primer orden (el lenguaje de la lógica de proposiciones con los símbolos lógicos de las conectivas ¬,∨,∧,, más los cuantificadores universal ∀ y existencial ∃) al que se añade variables, igualdad y el relator binario de pertenencia. Este lenguaje puede ser ampliado con los símbolos propios de las operaciones, relaciones o funciones del lenguaje específico de teoría de conjuntos.

En la primera parte, al presentar la Teoría básica de conjuntos, utilizaremos con frecuencia el lenguaje natural para describir propiedades. Estas propiedades pueden ser aritméticas o matemáticas en general, pero también pueden ser propiedades expresadas en lenguaje natural (nombres, verbos,...) que describan colecciones no estrictamente matemáticas.

Ejemplo:

C = {x ∈ ω/ 0 <x< 230000 ∧ 2/x}, donde ω es el conjunto de los números naturales con la ordenación habitual, < significa “menor que” y 2/x significa que “2 divide a x”.

D = {x/ x es una palabra de 2 letras del alfabeto griego (pueden estar repetidas)}

E = {x/ P2(x) ∨ P3(x) ∨ ··· ∨ P10(x)} . Donde Pi(x) significa “x es una palabra de i letras del alfabeto griego (pueden estar repetidas).


1.2.2. Problemas en la teoría intuitiva de conjuntos: la paradoja de Russell



Pero la definición intuitiva de conjunto como el de una colección de objetos ‘describible’ por un predicado conduce inevitablemente a ciertas contradicciones que se llaman paradojas, la más célebre es la conocida como paradoja de Russell: Consideremos el conjunto A = {x : x /∈ x}, descrito mediante el predicado del lenguaje formal x /∈ x. 

Obviamente, para cualquier B, B ∈ A si y sólo si B /∈ B. Es decir, está en A cuando verifica las condiciones que definen a A. Pero, ¿qué sucede con el propio A? Evidentemente, A ∈ A si y sólo si A /∈ A. Pero este resultado es contradictorio. En vano se debe intentar descubrir un error en el razonamiento, más bien parece que el problema proviene de admitir expresiones como A ∈ A (o conjuntos como el conjunto de todos los conjuntos que produce también paradojas).

Se ha visto claramente que el concepto de conjunto no es tan sencillo y que identificarlo sin mayor investigación con el de colección resulta problemático. Para evitar la paradoja de Russell, y otras de esta naturaleza, es necesario tener más cuidado en la definición de conjunto, lo veremos en lo que sigue. Otras paradojas, de hecho las primeras en descubrirse, afectaban a colecciones grandes, como por ejemplo la de los ordinales, o la de todos los conjuntos. Estas colecciones no podrán ser conjuntos.


1.2.3. Solución de las paradojas

Una solución radical al problema de las paradojas es la propuesta en 1903 por Russell, su Teoría de Tipos. Observa que en todas las paradojas conocidas hay una componente de reflexividad, de circularidad. Técnicamente se evitan las paradojas al eliminar del lenguaje las formaciones circulares. Se reconoce que nuestro universo matemático no es plano, sino jerarquizado, por niveles, y que el lenguaje más adecuado para hablar de un universo debe tener diversos tipos de variables que correspondan a cada nivel; en particular, la relación de pertenencia se dá entre objetos de distinto nivel. En 1908 Zermelo da como solución la definición axiomática de la Teoría de Conjuntos, refinada más tarde por Fraenkel, Skolem, von Neumann y otros. En esta teoría se evita que las colecciones que llevaban a las paradojas puedan ser conjuntos. De hecho, en la solución de Zermelo-Fraenkel, una colección de objetos será un conjunto si los axiomas la respaldan. Dichos axiomas permiten formar conjuntos a partir de conjuntos previamente construídos y postulan la existencia del ∅ y de al menos un conjunto infinito.

Sin embargo, en la solución de von Neumann se admiten colecciones que no son conjuntos, las denominadas clases últimas. Se definen clases mediante propiedades, sin restricción, pero habrá que mostrar que se trata de conjuntos viendo que pertenecen a alguna clase. Las clases últimas, como la clase universal o la de los ordinales, no pertenecen a ninguna otra clase.


1.3. El Universo matemático

La idea intuitivamente más fructífera y también la más extendida es que nuestro universo matemático, -esto es, el que contiene todas las colecciones de objetos matemáticos, pero solamente los objetos matemáticos- constituye una jerarquía de conjuntos, la denominada Jerarquía de Zermelo.
En la construcción de los conjuntos que formarán la jerarquía se parte de una colección inicial M0 de objetos dados y a continuación se construye una colección M1 de conjuntos de elementos de M0, después una colección M2 de conjuntos de objetos de M0 y M1, etc., el universo de conjuntos construídos es una jerarquía. Para proporcionar mayor precisión debemos responder a las preguntas siguientes:

1. ¿Cúal será nuestra colección de partida, M0?
2. ¿Qué conjuntos de objetos de niveles inferiores se toman para formar nuevos niveles en la jerarquía?
3. ¿Hasta dónde se extiende esta jerarquía?.

Para responder a la primera pregunta debemos considerar si nos interesa tomar objetos que no sean conjuntos o si nos basta con partir de un primer nivel que sea sencillamente el conjunto ∅. Está claro que se toman sólo objetos matemáticos, pero habrá que ver que es suficiente y que podremos finalmente contar en la jerarquía con todos los objetos matemáticos.

Una respuesta a la segunda pregunta que parece razonable es, al ir tomando nuevos conjuntos, que éstos se puedan describir con nuestro lenguaje. Al tomar esta opción formamos la Jerarquía de conjuntos constructibles. Otra posibilidad es tomar como objetos de un nuevo nivel a todos los posibles. Veremos que esta es la opción de Zermelo.

Finalmente, la tercera de las preguntas es hasta donde se extiende la jerarquía. La respuesta es que la jerarquía de conjuntos no tiene fin, siempre se pueden construir nuevos niveles. Para precisar un poco más esta imagen intuitiva de nuestro Universo matemático es conveniente contar con algunas nociones de teoría de conjuntos básica y con el concepto de ordinal. Por ello volveremos sobre este tema cuando tengamos el equipamiento necesario.


1.4. Teoría axiomática de conjuntos

Recordemos los componentes de una teoría axiomática:

1. El lenguaje o símbolos formales de la teoría.
2. Los axiomas, que son proposiciones acerca de los objetos de la teoría y que imponen el funcionamiento de dichos objetos.
3. Los teoremas, que son todas las proposiciones demostrables con herramientas lógicas a partir de los axiomas.

En la teoría de conjuntos axiomática de Zermelo Fraenkel se usará el lenguaje formal de la lógica de predicados de primer orden. Las variables de dicho lenguaje formal se referirán a conjuntos; es decir, en la interpretación usual todos los objetos son conjuntos. Es decir, existir será sinónimo de ser un conjunto. El lenguaje básico sólo tiene el relator binario de pertenencia, pero se extiende, mediante definiciones pertinentes, para dar cabida a operaciones.

Los conceptos primitivos de esta teoría son el de conjunto y el de pertenencia. En realidad la mayoría de los axiomas sirven para garantizar la existencia de los conjuntos que nos interesa tener. Por ello la idea de construcción es esencial en la teoría axiomática de Zermelo-Fraenkel (que notaremos ZF). En la teoría axiomática de conjuntos se respeta la idea fundamental de aceptar que una colección de objetos pueda ser un conjunto, pero se impone la condición de que todos los objetos de una colección deben haberse formado antes de definir dicha colección, y de esta manera se evitarán los problemas que conducen a las paradojas. Uno de los axiomas de la teoría (se verá más adelante) impondrá esta restricción: ”Si X es un conjunto ya construido existe un conjunto Y formado por los elementos de X que satisfacen un predicado P que los describe (o lo que es lo mismo, una fórmula con al menos una variable libre)”. Así un predicado describirá un conjunto sólo si los objetos han sido ya construidos (son de otro conjunto X) y además satisfacen el predicado.

Con esta restricción a la definición de conjunto de Cantor desaparece la paradoja de Rusell ya que para que A = {x : x /∈ x} sea un conjunto se debería tener un conjunto X a partir del cual construirse; es decir, A = {x ∈ X : x /∈ x}. ¿Cómo se resuelve la paradoja? Al construirse a partir de un conjunto ya construido desaparece el problema.

 Ahora, para cualquier B se verifica: B ∈ A si y sólo si B ∈ X y B /∈ B. En realidad, puesto que la condición B /∈ B la cumplen todos, A será el propio X. Además, es imposible que exista el conjunto de todos los conjuntos.

Los teoremas de ZF se derivan de los axiomas, pero para que tengan interés deben mediar definiciones de conceptos y operaciones nuevas. Aunque en principio podría usarse un cálculo deductivo de primer orden, en la práctica resulta desaconsejable pues en él cualquier demostración se alargaría en exceso.



2. Algebra de Conjuntos



2.1. Elementos y conjuntos

Se partirá, en esta introducción, de la existencia intuitiva de unos entes matemáticos que se denominarán conjuntos.

Definición 1: Un conjunto es una colección de objetos bien definidos y diferenciables entre sí que se llaman elementos. Los conjuntos se designan, habitualmente, por letras latinas mayúsculas: A, B, . . . y los elementos por letras latinas minúsculas: a, b, . . .; si a es un elemento del conjunto A, se dirá que a pertenece al conjunto A, y se escribirá a ∈ A. En caso contrario, se dirá que el elemento no pertenece al conjunto y se denotará a /∈ A.

Al conjunto que carece de elementos se le denomina conjunto vacío, y se denota por ∅.

Definición 2: Se dice que un conjunto A está bien definido cuando, dado un elemento cualquiera x, es cierta una, y sólo una, de las proposiciones siguientes:

1. x ∈ A
2. x /∈ A

Ejemplo: La proposición “Todos los alumnos que aprobarán Matemáticas en junio” no define adecuadamente un conjunto puesto que, dado un alumno, no se puede afirmar de antemano si aprobará o no en junio.

Un conjunto puede ser definido por extensión, enumerando todos y cada uno de sus elementos, o por comprensión, diciendo cuál es la propiedad que los caracteriza.

Ejemplo: Se muestran a continuación algunos ejemplos de conjuntos definidos por comprensión: El conjunto de todos los números naturales pares, el conjunto de todos los europeos, el conjunto de los vehículos automóviles.

Ejemplo: Algunos conjuntos definidos por extensión:

una lista de la compra: B = {pan, leche, aceite}
algunos números naturales: A = {0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9}
electrodomésticos de línea blanca: C = {lavadora, secadora, horno, lavavajillas, cocina,...}.

Como se aprecia en este ejemplo, es habitual utilizar las llaves “{”y“}” para delimitar los elementos que componen un conjunto.



2.1.1. Inclusión

Definición 3: Dados dos conjuntos A y B, se dice que A es un subconjunto de B, y se expresa A ⊆ B, cuando todos los elementos de A son también elementos de B, es decir:

Si{∀ x,x ∈ A ⇒ x ∈ B}.

Se dirá, entonces, que A está incluido o contenido en B. Cuando A no está contenido en B, se escribirá A ⊆ B (lo cual quiere decir que existe a ∈ A tal que a ∈ B). En la figura  1.1 se muestra, mediante Diagramas de Venn, un conjunto A subconjunto de otro B.

Definición 4: El conjunto formado por todos los subconjuntos de uno dado A se denomina partes de A, y se denota ℘ (A).



Ejemplo: Se exponen a continuación dos conjuntos sencillos, y sus partes:

Si A = {a, b} ⇒ ℘ (A) = { ∅, {a} , {b} , A} .
Si A = {a, b, c} ⇒ ℘ (A) = {∅, {a} , {b} , {c} , {a, b} , {a, c} , {b, c}, A}

Definición 5: Un conjunto A es finito si tiene un número finito de elementos que se llama cardinal y se denota |A| o #A. En caso contrario, se dice que A es no finito.

Es fácil comprobar que si A es un conjunto finito, también lo es ℘ (A) y, además, |℘ (A)| = 2|A|

Definición 6: Dos conjuntos A y B son iguales si, simultáneamente, se verifica A ⊆ B y B ⊆ A, es decir: A = B ⇔ A ⊆ B ∧ B ⊆ A

Propiedades 1. Dados tres conjuntos A, B y C, la inclusión verifica las siguientes propiedades:

1. A ⊆ A (Propiedad Reflexiva).
2. A ⊆ B ∧ B ⊆ A ⇒ A = B (Propiedad Antisimétrica).
3. A ⊆ B ∧ B ⊆ C ⇒ A ⊆ C (Propiedad Transitiva).

Demostración.



por tanto, será:
∀x ∈ A ⇒ x ∈ B ⇒ x ∈ C

por lo que, finalmente, será

A ⊆ C.
4. ∅ ⊆ A.





2.2. Operaciones entre conjuntos



2.2.1. Complementación

Definicion 7: Dado un conjunto U, se llama complementario del conjunto A ⊆ U, y se denota , al conjunto de todos los elementos de U que no pertenecen a A, es decir:



Obsérvese que la propiedad que determina al complementario de A es la negación de la propiedad que determina los elementos de A.

En la figura 1.2 se muestra, en la zona rayada, el conjunto complementario de A respecto a U.

Propiedades 2. Dado un conjunto U y dos subconjuntos suyos A y B, se verifican las siguientes propiedades:




2.2.2. Unión

Definición 8. Dados dos conjuntos A y B se llama unión de A y B, y se representa A ∪ B, al conjunto formado por elementos de A y de B:



De esta definición se deduce que un elemento pertenece a la unión si pertenece al menos a uno de los dos conjuntos.
En la figura 1.3 se muestran dos conjuntos A y B, y el conjunto A ∪ B ´este ´ultimo comprende la zona rayada de la figura.

Propiedades 3. Dados los conjuntos A, B y C, subconjuntos de U, la unión de conjuntos verifica las siguientes propiedades:

1. A ⊆ (A ∪ B), B ⊆ (A ∪ B).
2. A ⊆ B ⇔ A ∪ B = B.
3. A ⊆ C ∧ B ⊆ C ⇔ (A ∪ B) ⊆ C.
4. A ∪ A = A (Propiedad Idempotente).
5. A ∪ B = B ∪ A (Propiedad Conmutativa).
6. A ∪ (B ∪ C)=(A ∪ B) ∪ C (Propiedad Asociativa).
7. A ∪ U = U (U es el conjunto universal).
8. A ∪ ∅ = A.


2.2.3. Intersección

Definición 9: Dados dos conjuntos A y B se llama intersección de A y B, y se representa A∩B, al conjunto formado por los elementos que pertenecen a A y a B, es decir:
A ∩ B = { x / x ∈ A ∧ x ∈ B }


De la definición se sigue que un elemento pertenece a la intersección si pertenece a los dos conjuntos. En la figura 1.4 se muestra un ejemplo de intersección entre los conjuntos A y B. Nuevamente, la zona rayada de la figura indica el conjunto intersección A ∩ B.



Propiedades 4. Dados tres conjuntos A B y C, subconjuntos de U, la intersección verifica las siguientes propiedades:

1. (A ∩ B) ⊆ A, (A B) ⊆ B.
2. A ⊆ B ⇔ A B = A.
3. Si A ⊆ C ∧ B ⊆ C ⇒ (A B) ⊆ C.
4. A ∩ A = A (Propiedad Idempotente).
5. A ∩ B = B ∩ A (Propiedad Conmutativa).
6. A ∩ (B ∩ C)=(A ∩ B) ∩ C (Propiedad Asociativa).
7. A ∩ U = A (U es el conjunto universal).
8. A ∩ ∅ = ∅.

Propiedades 5. Además, la unión y la intersección verifican las siguientes propiedades conjuntas:

1. A ∪ (B C)=(A ∪ B) (A ∪ C) (Ver figura 1.5).
2. A ∩ (B ∪ C)=(A B) ∪ (A C) (Ver figura 1.6).
3. A ∪ A¯ = U. 4. A ∩ A¯ = ∅.
5. (A ∪ B) = A¯ B¯ (Primera Ley de De Morgan).
6. (A ∩ B) = A¯ ∪ B¯ (Segunda Ley de De Morgan).

Definición 10. Si dos conjuntos no tienen ningún elemento en común, se dice que son disjuntos, es decir:

A y B son disjuntos ⇔ A B = ∅



1.2.4. Diferencia

Definición 11. Dados dos conjuntos A y B se llama diferencia entre A y B, y se representa A - B, al conjunto formado por los elementos de A que no pertenecen a B:



En la figura 1.7(a) se muestran dos conjuntos A y B y, representado por el área rayada, el conjunto A B. Se aprecia con facilidad que  A B y B A son, en general, distintos. Por otro lado, es claro que AB = A ¯B

Definición 12. Dados dos conjuntos A y B se llama diferencia simétrica entre A y B, y se representa , al conjunto unión de los elementos de A que no pertenecen a B con los elementos de B que no pertenecen a A, es decir:




En la figura 1.7(b) se muestran dos conjuntos A y B, y en el área rayada, el conjunto diferencia simétrica . Es fácil ver que  =  y, además:





1.2.5. Producto Cartesiano

Definición 13. Dados dos conjuntos A y B, se llama producto cartesiano de A por B, y se denota A×B, al conjunto constituido por pares ordenados de elementos, el primero perteneciente al conjunto A y el segundo al B. Esto es:




Ejemplo*. El producto cartesiano A × B de los conjuntos A = {1, 2, 3} y B = {a, b} es el conjunto:

A × B = (1, a) , (1, b) , (2, a) , (2, b) , (3, a) , (3, b)





Cuando sea posible, es útil representar gráficamente el producto cartesiano por medio de diagramas de coordenadas cartesianas. Para ello se toman dos rectas OX y OY , perpendiculares u oblicuas, de forma que el punto O es la intersección de ambas. Este punto recibe el nombre de origen, la recta OX es el eje de abscisas y la OY es el eje de ordenadas. El conjunto A se representa linealmente en OX, y el B en OY . Los elementos (a, b) de A×B se representan por puntos resultantes de la intersección de la paralela a OY por a con la paralela a OX por b. En la figura 1.8 se muestra la representación en coordenadas cartesianas del ejemplo anterior.



Dos pares ordenados (a, b) y (c, d), elementos del producto cartesiano A×B, son iguales si a = c y b = d. Es claro que, en general, A×B B×A.

Propiedades 6. Dados los conjuntos A, B, C y D, el producto cartesiano verifica las siguientes propiedades:


Se puede extender la definición de producto cartesiano a n conjuntos.

Definición 14. Dados n conjuntos A1,A2, . . . , An se define su producto cartesiano como:

A1 × A2 ×· · ·×An = {(a1, a2, . . . , an) / ai ∈ Ai, ∀ i = 1, 2, .. . , n}





1.3. Relaciones entre conjuntos

Definición 15: Dados dos conjuntos A y B, una relación R es un subconjunto del producto cartesiano A×B. Al conjunto A se le denomina conjunto inicial de la relación, y al B conjunto final.

Si el par ordenado (a, b) pertenece a R, se dirá que a está relacionado con b, y se denotará aRb.

Ejemplo: Para los conjuntos A y B del ejemplo* anterior
se tiene que:

A×B ={(1, a) , (1, b) , (2, a) , (2, b) , (3, a) , (3, b)}

Una posible relación sería 

R ={(1, a) , (2, b) , (3, a)}

En la figura 1.9 se muestran, mediante puntos, los elementos de A × B, y mediante círculos los de R.

Ejemplo. Para el producto cartesiano R × R, serán A=B=R. 

Una posible relación podría ser 

C = { (x, y) ∈ R × R /x2 + y2 = r2} , siendo r un número real positivo.

En la figura 1.10 se muestran los conjuntos A y B (los ejes cartesianos), y toda la superficie del papel, en la que se encuentran los ejes, que constituye el producto cartesiano A×B = R×R = R2. Los elementos de la relación C serán los puntos de ese plano que verifiquen la ecuación que la caracteriza.

En la figura, esos puntos se encuentran sobre la línea fina que, como se aprecia, forma una circunferencia de radio r.



Ejemplo. El estado de una partida de un juego de barcos se determina, habitualmente, en un tablero cuadrado de 100 casillas, ordenadas en 10 filas y 10 columnas numeradas respectivamente del 1 al 10 y de la A a la J, tal como se muestra en la figura 1.11. Si llamamos X al conjunto de las filas del tablero e Y al de las columnas, las casillas del tablero serán pares ordenados de la forma (x, y) ∈ X × Y . La situación de la flota de barcos en el tablero bien puede considerarse una relación F ⊆ X × Y .

En concreto, los barcos que se muestran en el tablero de la figura 1.12 constituyrn la relación:

F = {(B, 2) , (B, 3) , (B, 4) , (E, 8) , (F, 8) , (G, 8) , (H, 3) , (H, 4) , (H, 5)}

Por otra parte, los sucesivos intentos de hundir la flota, indicados en la figura 1.12 mediante torpedos, constituyen otra relación T de la forma:

T = {(D, 6) , (E, 2) , (F, 8) , (H, 5) , (I, 9)}

Los impactos que los torpedos han producido en los barcos, serán la relación intersección entre ambas: 

I = F ∩T = {(F, 8), (H, 5)}.

Definición 16. Dado un conjunto A, se llama relación binaria de A a cualquier subconjunto de A × A.

La relación binaria es, por tanto, un caso particular de relación en el que coinciden el conjunto inicial y el final.